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Trekking en Gran Canaria: los senderos más bonitos de la isla

Gran Canaria no se descubre solamente recorriendo la costa. Basta con dejar atrás las localidades turísticas del sur y subir hacia el interior para encontrar barrancos, pinares, antiguas calderas y relieves que rozan los dos mil metros de altitud.

La red de senderos atraviesa entornos muy diferentes. Algunos recorridos conducen hasta símbolos de la isla como el Roque Nublo; otros siguen antiguos caminos entre pequeños pueblos, bosques y cultivos en terrazas. Hay paseos breves al alcance de casi todos y rutas que requieren una jornada completa, una buena condición física y una preparación más cuidadosa.

Antes de salir, es importante valorar no solo la longitud del recorrido, sino también el desnivel, el tipo de terreno y las condiciones meteorológicas en las zonas de mayor altitud.

Los senderos de Gran Canaria en breve

  • Roque Nublo → el recorrido más conocido
  • Pico de las Nieves → panorámicas de las montañas centrales
  • Ventana del Nublo → un arco natural con vistas al Roque Nublo
  • Caldera de Bandama → una ruta por el interior de un cráter volcánico
  • Tamadaba → pinares, mesetas y paredes orientadas hacia el océano
  • Los Tilos de Moya → un paseo entre la vegetación del norte
  • Camino de Santiago → una travesía de sur a norte
  • Barranco de las Vacas → una visita breve entre paredes modeladas por el agua

Los senderos más interesantes de Gran Canaria

Roque Nublo, la ruta emblemática de la isla

El Roque Nublo se alza en el corazón montañoso de Gran Canaria y es uno de los lugares más reconocibles del archipiélago. El monolito alcanza unos 80 metros de altura y ocupa una meseta rodeada de paredes, barrancos y relieves volcánicos.

La ruta más corta comienza en la zona de la Degollada de la Goleta. El camino no es largo, pero presenta algunos tramos ascendentes y un terreno irregular. Al alcanzar la parte superior, el sendero desemboca en una amplia plataforma rocosa dominada por el Roque Nublo y el cercano Roque de la Rana.

En los días despejados se puede distinguir el Teide, en Tenerife. Cuando las nubes ascienden desde los valles, el paisaje cambia rápidamente y las rocas parecen emerger sobre un mar blanco.

La excursión puede ampliarse comenzando en Tejeda, La Culata, Ayacata o desde alguno de los senderos de la cumbre. Estas variantes requieren más tiempo y presentan desniveles considerablemente mayores que el paseo clásico.

El acceso al sendero S-70 desde la Degollada de la Goleta está regulado en determinadas franjas horarias y requiere una reserva gratuita. Antes de la visita es necesario comprobar la disponibilidad, el transporte y las condiciones de acceso en la web oficial de reservas del Roque Nublo. Las reservas pueden suspenderse cuando se declara una alerta por riesgo de incendios.

Pico de las Nieves y senderos de la cumbre

El Pico de las Nieves suele señalarse como el punto más alto de Gran Canaria, aunque la cota máxima de la isla se encuentra en el cercano Morro de la Agujereada. Aun así, la zona continúa siendo uno de los mejores puntos de partida para explorar las montañas centrales.

Desde aquí se pueden seguir diferentes rutas entre pinares, miradores y espacios abiertos de alta montaña. Las vistas abarcan el Roque Nublo, el Roque Bentayga y los profundos valles del interior; cuando la visibilidad es buena, también aparece el perfil de Tenerife.

Una de las excursiones más agradables conecta el área del Pico de las Nieves con Llanos de la Pez, atravesando bosques de pino canario y espacios abiertos marcados por las erupciones y los incendios del pasado. Otras variantes llegan hasta la Degollada de la Goleta o continúan hacia la Caldera de Tejeda.

A pesar de la latitud de la isla, las temperaturas pueden ser bajas en esta zona, especialmente durante el invierno y a primera hora de la mañana. El viento, la niebla y las nubes pueden reducir la visibilidad de manera repentina.

Ventana del Nublo

La Ventana del Nublo es un arco natural que enmarca la silueta del Roque Nublo. Se alcanza siguiendo un sendero por la zona de Llanos de la Pez y Bailico, entre pinares y tramos de terreno volcánico.

La ruta está menos frecuentada que la subida clásica al Roque Nublo, pero exige prestar más atención a la orientación. Algunos tramos son empinados y el terreno puede resultar resbaladizo o poco evidente, especialmente después de la lluvia o cuando hay niebla.

La ventana de roca no es muy grande y se encuentra junto al borde de una pendiente. Es necesario aproximarse con prudencia, sin subir al arco ni exponerse para hacer fotografías.

Esta excursión es apropiada para quienes ya tienen cierta experiencia en senderos y quieren observar la zona central desde una perspectiva diferente.

Caldera de Bandama

A pocos kilómetros de Las Palmas de Gran Canaria se abre la Caldera de Bandama, una gran depresión volcánica de aproximadamente 200 metros de profundidad. Es una de las rutas más accesibles para comprender el origen geológico de la isla sin tener que subir a las montañas más elevadas.

Un sendero desciende desde el borde hasta el fondo de la caldera, donde permanecen restos de antiguos cultivos, construcciones rurales y vegetación adaptada al terreno volcánico. La bajada es relativamente rápida, pero el regreso obliga a afrontar la subida por la misma ladera.

Una segunda ruta recorre parte del borde superior y ofrece vistas sobre todo el cráter, la costa nororiental y los viñedos de Monte Lentiscal.

La zona está muy expuesta al sol y hay pocos lugares con sombra a lo largo del camino. Durante los días calurosos conviene comenzar temprano y llevar suficiente agua.

Tamadaba, entre pinares y relieves abiertos al océano

El Parque Natural de Tamadaba ocupa una extensa zona montañosa del noroeste de Gran Canaria. El pino canario domina la meseta, mientras que hacia el oeste el terreno desciende de forma abrupta en dirección a la costa y al valle de Agaete.

Existen numerosas rutas. Algunas forman pequeños recorridos circulares por el pinar; otras conducen hasta miradores naturales, antiguos asentamientos y áreas más aisladas del parque.

Uno de los itinerarios más conocidos es el que lleva al Roque Faneque, una imponente formación que se eleva sobre el océano. La ruta atraviesa el pinar y se acerca a algunos tramos expuestos: no es adecuada para quienes sufren vértigo y exige precaución cuando hay viento o niebla.

Una alternativa menos exigente consiste en explorar los senderos próximos a Llanos de la Mimbre, desde donde se contemplan Agaete, la costa occidental y, durante los días despejados, Tenerife.

Los Tilos de Moya

En el norte de Gran Canaria, Los Tilos de Moya conserva uno de los últimos reductos de laurisilva de la isla. El paisaje es muy diferente al de las montañas áridas del sur: el sendero atraviesa un valle sombreado, entre helechos, árboles y vegetación propia de ambientes más húmedos.

La ruta principal es corta y no presenta dificultades importantes. Por ello, es apropiada para quienes desean incluir un paseo sencillo durante un itinerario en coche por el norte de Gran Canaria.

No hay que esperar un bosque tan extenso como los de La Gomera o La Palma. Los Tilos es una reserva de dimensiones reducidas, pero permite observar lo que queda de la antigua vegetación que cubría las zonas más húmedas de la isla.

La visita se puede combinar con el casco histórico de Moya, Firgas o una parada en la costa norte.

Camino de Santiago de Gran Canaria

El Camino de Santiago de Gran Canaria atraviesa la isla de sur a norte y conecta Maspalomas con Gáldar. La ruta supera las montañas centrales y sigue parcialmente caminos utilizados durante siglos por los habitantes de la isla.

El itinerario completo tiene unos 66 kilómetros y normalmente se divide en tres etapas. Desde las zonas áridas del sur asciende hacia Tunte, Cruz Grande y la cumbre, para después descender entre entornos rurales y centros históricos hasta la iglesia de Santiago de los Caballeros, en Gáldar.

Es una travesía exigente, sobre todo por el desnivel y la longitud de las etapas. Requiere una organización diferente a la de las excursiones circulares: hay que planificar el alojamiento, el transporte del equipaje y el regreso desde el punto de llegada.

Quienes no deseen recorrerlo entero pueden elegir solamente uno de sus tramos. La etapa entre Tunte y la zona central es una de las más panorámicas, pero también una de las más duras.

Barranco de Guayadeque

El Barranco de Guayadeque separa los municipios de Ingenio y Agüimes y se adentra en el interior entre altas paredes rocosas. El área es importante tanto desde el punto de vista natural como por la presencia de cuevas, viviendas trogloditas y restos arqueológicos relacionados con los antiguos habitantes de Gran Canaria.

Más que un único sendero señalizado, Guayadeque ofrece diferentes posibilidades de exploración. Se pueden seguir carreteras rurales y caminos que remontan el barranco o alcanzan las zonas superiores, adaptando la ruta al tiempo disponible.

Una visita breve permite contemplar el paisaje y detenerse cerca del centro de interpretación. Las excursiones más largas requieren una ruta fiable, ya que algunos senderos secundarios no siempre resultan fáciles de localizar.

Barranco de las Vacas: un paseo, no una ruta de trekking

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El Barranco de las Vacas se ha hecho famoso por un breve tramo de paredes sinuosas modeladas por la acción del agua. Sus formas recuerdan a las de algunos cañones del suroeste de Estados Unidos, aunque el lugar es mucho más pequeño de lo que puede parecer en las fotografías.

No se trata de una verdadera ruta de senderismo. Desde el punto de acceso se llega a la parte más conocida en pocos minutos y la visita suele ser breve.

El principal problema es el acceso: hay muy pocos lugares para estacionar junto a la carretera, el tráfico puede hacer peligrosos los desplazamientos a pie y, en los momentos de mayor afluencia, el espacio dentro del barranco llega a congestionarse.

Puede ser una parada curiosa dentro de un itinerario por la zona de Agüimes, pero no debería sustituir a una excursión más completa por el interior de la isla.

Cuándo hacer trekking en Gran Canaria

El periodo más favorable se extiende generalmente de octubre a mayo. Las temperaturas son más adecuadas para caminar y, después de las lluvias, las zonas del norte y de montaña muestran colores más intensos.

Sin embargo, durante el invierno puede haber viento fuerte, niebla, lluvia y temperaturas mucho más bajas en las cumbres que en la costa. Salir de Maspalomas bajo el sol no significa que vayas a encontrar las mismas condiciones en el Roque Nublo o el Pico de las Nieves.

El verano es menos apropiado para las excursiones largas. El calor, la elevada exposición solar y el riesgo de incendios pueden provocar restricciones o el cierre de algunos senderos. En julio y agosto es preferible elegir rutas breves, salir muy temprano y evitar las horas centrales del día.

Cuando exista una alerta meteorológica o por incendios forestales, es necesario consultar las comunicaciones de las autoridades y respetar cualquier cierre. Las condiciones y los accesos pueden cambiar incluso durante la misma jornada.

Cómo prepararse

Gran Canaria concentra grandes diferencias de altitud y temperatura en un espacio reducido. Antes de emprender una excursión es recomendable:

  • descargar una ruta que pueda utilizarse sin conexión;
  • comprobar el desnivel y la dificultad, no solamente la distancia;
  • llevar calzado con una buena adherencia;
  • llevar agua, protección solar y una prenda cortavientos;
  • no confiar en encontrar fuentes o establecimientos durante el recorrido;
  • evitar los barrancos cuando se prevean lluvias intensas;
  • informarse sobre posibles restricciones en los espacios protegidos;
  • no abandonar los senderos, especialmente en las zonas más frágiles;
  • calcular un margen suficiente para regresar antes de que anochezca.

La cobertura telefónica no siempre es continua en las áreas montañosas. Antes de emprender las rutas más largas, es conveniente comunicar a alguien el itinerario previsto y la hora aproximada de regreso.

Caminar para descubrir el interior de Gran Canaria

Los senderos muestran una parte de la isla que permanece invisible para quienes se limitan a la costa. En pocos días es posible pasar de un cráter volcánico a un pinar de alta montaña, de un valle húmedo a una meseta rodeada de roques.

No es necesario comenzar por la travesía más larga. Alternando el Roque Nublo, la Caldera de Bandama y Los Tilos de Moya ya se obtiene una primera visión de la variedad del interior.

Quienes dispongan de más tiempo pueden adentrarse en Tamadaba, recorrer una etapa del Camino de Santiago o diseñar una ruta entre los pueblos de las montañas centrales. Es precisamente caminando como Gran Canaria muestra con mayor claridad la complejidad de su territorio.

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Stefania
Diseñadora web profesional, especializada en la creación de sitios web. Hace muchos años, construí este sitio web impulsada por mi pasión por viajar y explorar el mundo, especialmente los lugares donde encuentro la belleza infinita de la naturaleza en todas sus expresiones. También me encargo de la parte editorial de Turismo.eu.