Mientras te acercas, el aire trae consigo el aroma del pino canario, la retama y la salvia.
Luego alzas la vista y lo ves: una torre de roca oscura recortada contra el cielo, silenciosa y vertical. Es el Roque Nublo — el símbolo de Gran Canaria, un monolito volcánico que domina la isla desde casi 1.900 metros sobre el nivel del mar.
Quien conoce Gran Canaria solo a través de sus playas ha visto únicamente la mitad de la isla. La otra mitad es esta: un interior montañoso, salvaje y poco frecuentado, donde los barrancos se abren entre pinares perfumados y pueblos blancos aferrados a las rocas. El Roque Nublo es el centro de todo.
Un monolito de origen volcánico
El Roque Nublo está considerado una de las rocas naturales más grandes del mundo. Es el resto del antiguo conducto de un gran volcán, esculpido por millones de años de erosión diferencial. La geología lo ha clasificado como un tipo especial de roca volcánica, bautizada precisamente como «brecha Roque Nublo».
Junto al monolito principal, dos compañeros de piedra completan el paisaje del altiplano: el Roque del Fraile — cuya silueta recuerda la figura de un fraile — y el Roque La Rana, más pequeño y menos conocido, con un pequeño orificio que enmarca el panorama como una ventana natural sobre la isla.
Un lugar sagrado para los aborígenes
Antiguo lugar de culto para los aborígenes canarios, toda el área circundante fue declarada espacio natural protegido y parque rural. La relación entre el Roque Nublo y el cercano Roque Bentayga no es casual: ambas torres rocosas son los relieves principales de la cuenca de Tejeda y están asociadas a un valor sagrado, con el lugar de culto del Bentayga situado en la ladera que mira directamente al Nublo.
El Roque Nublo ha sido y sigue siendo un lugar de peregrinación para los canarios, en un gesto cargado de significados que hunden sus raíces en el inconsciente colectivo más profundo de quienes pertenecen a esta cultura insular.
Poetas, músicos y pintores se enamoraron de él mucho antes de que llegaran los turistas.
El sendero: sencillo pero espectacular
El recorrido estándar parte del mirador de La Goleta, en la carretera entre Llanos de la Pez y Ayacata. Es un sendero bien señalizado, con una subida constante pero asequible hasta la base del monolito.
El recorrido es corto y apto incluso para quienes tienen un nivel básico de forma física. En la segunda mitad no hay sombra, por lo que en verano es mejor partir temprano por la mañana o a última hora de la tarde. La excursión requiere en total un par de horas, incluidas las paradas.
A lo largo del camino, el sol se filtra entre las ramas de los pinos canarios y en lo alto se distingue fácilmente la silueta de un cernícalo, un pequeño halcón muy común en este espacio natural protegido. El paisaje cambia gradualmente: se pasa del pinar denso a la zona más abierta y árida del altiplano del Tablón, donde el Roque Nublo se revela en toda su magnitud.
Desde la base, en los días despejados se puede ver hasta la vecina isla de Tenerife, mientras alrededor montañas, bosques y barrancos definen el paisaje.
El Parque Rural del Nublo
El Parque Rural del Nublo ocupa gran parte de la zona occidental y central de la isla, con más de 26.000 hectáreas de extensión, abarcando bosques de pino canario, zonas rupestres y los territorios de varios municipios, entre ellos Tejeda, Artenara, San Bartolomé de Tirajana y Mogán.
El parque es también Reserva Mundial de la Biosfera UNESCO desde 2005. Además del sendero del Nublo, el área ofrece numerosas rutas de diferente longitud y dificultad, hacia barrancos, pinares y miradores panorámicos poco concurridos.
El pueblo de Tejeda, a pocos kilómetros, está considerado uno de los más bellos de toda España: casas blancas, cultivos en terrazas, almendros en flor en febrero y una tranquilidad difícil de encontrar en otro lugar de la isla.
Cómo llegar e información práctica
En coche — Es la opción más cómoda. Desde el sur de la isla se sube por las carreteras interiores con un recorrido panorámico que requiere aproximadamente una hora de conducción. Desde Las Palmas el tiempo es similar, pasando por San Mateo y Tejeda.
Reserva obligatoria — El acceso al sendero requiere reserva online a través del sitio oficial grancanariasenderos.com, donde encontrarás toda la información actualizada sobre horarios, aparcamientos y lanzaderas.
Aparcamiento y lanzadera — No está permitido aparcar en los alrededores del Roque Nublo. Los aparcamientos se encuentran en Tejeda y en Cruz de los Llanos, conectados por un servicio de bus lanzadera. Todos los detalles en el sitio oficial.
Qué llevar — Agua abundante, calzado de senderismo, protector solar, cortavientos. El clima en altura puede cambiar rápidamente, incluso en verano.
Cuándo ir
Los mejores períodos son la primavera y el otoño, con clima estable y menos afluencia. En verano el sol es muy intenso en la segunda parte del sendero; en invierno se puede subir, pero hay que esperar temperaturas bajas y viento fuerte.




