En Lanzarote hay lugares donde la naturaleza permanece intacta, y otros donde es acompañada. Los Jameos del Agua son un espacio en el norte de Lanzarote donde la roca, el agua y la intervención humana conviven.
Un túnel volcánico transformado
Los Jameos nacen de un antiguo túnel lávico, formado durante las erupciones del volcán La Corona. Con el tiempo, el techo de la galería se derrumbó en algunos puntos, creando aperturas naturales. Estas cavidades reciben el nombre de «jameos». En su interior se encuentra un lago natural conectado con el océano, donde el agua entra filtrada por la roca.
Un espacio que cambia con la luz
La luz entra desde arriba, se refleja en el agua y modifica continuamente la percepción del espacio. Algunas zonas son más cerradas, otras se abren hacia el exterior, creando un paso gradual entre interior y exterior.
La intervención de César Manrique
El lugar fue transformado en los años 60 por César Manrique, el artista que definió la relación entre arquitectura y paisaje en la isla. Aquí no construyó encima, sino dentro. Trabajó con lo que ya existía manteniendo la forma de la roca, insertando espacios mínimos y dejando que la luz y la sombra hicieran el resto. El resultado no es una obra separada, sino una extensión del lugar.
César Manrique: el hombre que dio forma a la isla
César Manrique no fue solo un artista, sino una figura central para Lanzarote. Nacido en la isla en 1919, tras haber vivido también en Madrid y Nueva York, regresó aquí en los años 60 con una idea clara: evitar que el desarrollo turístico transformara Lanzarote en un lugar cualquiera.
Manrique no buscaba imponer la arquitectura sobre el paisaje, sino insertarla dentro. Por eso muchas de sus intervenciones no parecen construcciones, sino partes naturales del lugar. Entre sus obras más representativas están los Jameos del Agua, el Mirador del Río, el Jardín de Cactus y su propia casa, hoy Fundación César Manrique, construida dentro de burbujas de lava. Son lugares distintos, pero unidos por el mismo enfoque.
Manrique influyó profundamente en la isla. Incluso hoy Lanzarote mantiene algunas elecciones precisas: edificios bajos, casas blancas y pocos elementos invasivos en el paisaje. No es solo estética, sino una visión: limitar el impacto para preservar la identidad.
Información útil para la visita
Los Jameos del Agua se encuentran en el norte de la isla, cerca de Punta Mujeres. La visita es de pago y el recorrido es breve, aunque requiere tiempo para vivirlo con calma. Es mejor evitar las horas centrales del día, cuando hay más afluencia.
Por qué visitar los Jameos del Agua
No es una atracción en el sentido clásico. Es uno de los lugares donde mejor se entiende Lanzarote: no solo como paisaje volcánico, sino como relación entre naturaleza e intervención humana.




